“Cuidar, Cuidándose: Protagoniza el Cambio”

Desde hace ya dos años que venimos preparando y desarrollando una Capacitación adaptada a un Colectivo muy sensible desde el aspecto social que no es otro que el de las Personas en Situación de Dependencia. Esta formación especializada integrada en un Programa Global llamado “CUIDAR, CUIDÁNDOSE” se fundamenta en qué según datos facilitados por el Sistema para la Autonomía y la Atención a la Dependencia (SAAD), el peso de los Cuidados de las Personas Mayores Dependientes recae en su Entorno Familiar, siendo este colectivo el destinatario primordial del programa, aunque también se dirige al Colectivo de Cuidadores Formales de estas personas.  En todo caso, se pretende mejorar la calidad de los cuidados que proporcionan estas personas suministrándoles una serie de Aprendizajes, de Técnicas y Herramientas que puedan facilitarles también la labor que desarrollan y cubrir algunos de los vacíos que tiene la Ley de Dependencia.

Y es qué ser Cuidador es una labor compleja, dado que supone afrontar la sobrecarga física y emocional de la dedicación continuada al cuidado del “otro.  De acuerdo con la Ley 39/2066, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en situación de Dependencia, y la Resolución de 4 de Noviembre de 2.009 que recoge el Acuerdo del Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, se describen las áreas de formación en las que se tiene que incidir con objeto de mejorar la calidad de la atención que dan los cuidadores no profesionales, entre ellas encontramos: Facilitar un Apoyo Emocional a las Personas Cuidadoras a través de actuaciones de autocuidado, Competencias y Habilidades para el Cuidado, Técnicas para favorecer las Relaciones Sociales, etc. Algunas de estas competencias se integran dentro del Programa de capacitación del Programa. Seguir leyendo ““Cuidar, Cuidándose: Protagoniza el Cambio””

Asertividad: La importancia de una conducta asertiva en gestión y resolución de conflictos

En este post, queremos hacer mención a la importante práctica de una conducta asertiva para resolver un conflicto y/o negociación de forma óptima.

Para ello, en primer lugar mencionar una breve definición de asertividad, para comprender mejor el porque de tal manejo.
La palabra asertividad se deriva del latín asserere, assertum que significa afirmar. Asertividad significa afirmación de la propia personalidad, confianza en sí mismo, autoestima, aplomo, fe gozosa en el triunfo de la justicia y la verdad, vitalidad pujante, comunicación segura y eficiente. Una conducta asertiva define la capacidad de decir sin miedo lo que se siente teniendo en cuenta como hacerlo y porque, analizando la situación y llevando a cabo la mejor reacción ante el problema la cual dará satisfacción tanto al individuo, como a los que participan en el suceso.

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La conducta asertiva es una forma de expresar nuestros derechos antes los demás: el derecho a expresar ideas abiertamente, de dar nuestra opinión sin sentir coaacion, de preguntar y pedir ayuda, de decidir libremente o ,en definitiva, de expresarnos sin el miedo al rechazo o a ser tratados inferiormente. La conducta asertiva nos permite negociar de forma adecuada con los que nos rodean, permitiéndonos proponer alternativas de forma libre y segura.
• Conducta asertiva y conflicto :
Como cualquier otra habilidad humana, la asertividad es susceptible de aprenderse, entrenarse y mejorarse. Esto se consigue mediante las técnicas denominadas entrenamiento asertivo (o también Entrenamiento en Habilidades sociales, aunque esto engloba un mayor número de competencias).
Asertividad es una habilidad que ponemos en practica la hora de desenvolvernos en nuestra rutina. Las personas tenemos intereses contrapuestos, por lo que el conflicto interpersonal esta a la orden del día, si estas habilidades no están lo suficientemente desarrolladas o no se emplean de manera correcta surge la insatisfacción. De aquí la importancia de desarrollar habilidades sociales para hacer frente a estas situaciones con la mayor idoneidad posible.

Para poder ejercitar la asertividad tenemos que tener capacidad de negociación. En la negociación se intenta conseguir lo que se quiere con el beneplácito del otro, que lógicamente también va a tener algunos beneficios.

Entrenamiento Habilidades Comunicativas

Para un buen negociador la capacidad de decir “no” cuando sea necesario resulta fundamental, no sentirse cohibido si hay que contradecir al oponente. Por ello, es preferible negativo en un primer momento que dejar que las negociaciones sigan avanzando. El buen fin de la negociación depende en gran medida de saber comunicar claramente lo que uno piensa, asintiendo cuando se esté de acuerdo y diciendo “no” en caso contrario. Siempre es preferible no llegar a ningún acuerdo que cerrar uno que no convenga.

Es muy importar preparar la estructura de la conversación que vamos a mantener con el otro a la hora de establecer la negociación: enumeramos por ello algunos principios; Para que sea un dialogo asertivo tendrá que cumplir una serie de requisitos.
1. Ha de describir los hechos concretos(en este punto es donde mas tenemos que prevenir de hacer juicios de intenciones),
2. Tenemos que manifestar nuestros sentimientos y pensamientos de forma clara, de manera que estamos expresando al otro lo que nos pasa, en ningún momento pretendiendo que se nos entienda, evitando asi cualquier tipo de descalificación.
3. Debemos expresar claramente que es lo que nos gustaría conseguir de la situación o que la otra persona hiciera, o en que debe basarse el cambio de actitud de la otra parte, conductas concretas en las que el individuo sepa que hacer.
4. Por ultimo, hemos de especificar consecuencias que tendrán el otro lo propuesto (lo ideal es que lo que propongamos el otro individuo lo entienda como un refuerzo positivo en lugar de las consecuencias negativas de no hacerlo).

Autora: Dña. Candela Monsalve García. Psicológa, Mediadora, Experta en Recursos Humanos.